Salta la Linda

Cachi, el pueblo donde el tiempo se quedó a descansar

De montañas impresionantes a calles empedradas, un vistazo a los paisajes impactantes y todos los atractivos de este maravilloso destino.

De montañas impresionantes a calles empedradas, un vistazo a los paisajes impactantes y todos los atractivos de este maravilloso destino.

El silencio absoluto reina en una tarde de sol. Antes de llegar, los caminos que llevan a este pueblo se hacen zigzagueantes en medio de las montañas y, como compañeros, siempre están ahí los cardones.

Callecitas empedradas, casas de adobe y arquitectura colonial, esquinas en ochava y veredas altas: todas las piezas del rompecabezas se combinan para que Cachi sea un rincón con mucho, muchísimo encanto en medio de los Valles Calchaquíes.

Cachi es una de las joyas de la provincia de Salta y tiene bastante para contar. Y aunque la historia del turismo en el lugar viene desde hace años, parece seguir renovándose.

Hasta podría decirse que 'los años le sientan bien'. Los que saben y conocen, recomiendan empezar con una caminata por este lugar de impronta histórica, que hace viajar a otra época.

La arquitectura colonial es algo que aún se conserva y un elemento que le da esa identidad tan característica, exquisita, con una historia que viene desde el siglo XVIII. Casi como un ritual, de noche Cachi se enciende a la luz de sus faroles antiguos, dando lugar a otra postal igual de hermosa.

La gastronomía de Cachi

Algo fundamental para disfrutar y conocer la vida local es la gastronomía. A la hora del almuerzo o la cena, llegan los aromas de tamales, empanadas y humita preparándose. Los restaurantes abren sus puertas y hay que probar alguno de sus platos, en los que abundan las especias. Y todo acá viene con un valor agregado: la calidez de la gente, que suma ingenio y detalles de color a la experiencia.

El plan puede ser, entonces, quedarse unos días en el pueblo y aprovechar también las excursiones por los alrededores, porque además Cachi está rodeado de paisajes preciosos. El Parque Nacional Los Cardones es una buena opción: cuentan los guías que, según la tradición, cada cardón es un antiguo poblador que cuida estas tierras.

También hay visitas a varios sitios arqueológicos y se puede hacer una parada en el Museo Pío Pablo Díaz: las historias de antiguas civilizaciones que guarda este pueblo se multiplican hasta el infinito. Para los que busquen algo de aventura, el Nevado de Cachi invita al desafío ascender sus casi 6400 msnm.

El vino, uno de los puntos fuertes del turismo

Las bodegas son otro de los lugares centrales: muchas de ellas también se abrieron al turismo. A más de 2000 metros de altura, el detalle clave es que aquí están algunos de los viñedos más altos del mundo, donde se elaboran, entre otras variedades, los excelentes vinos torrontés. Hay visitas, degustaciones y todo tipo de actividades entre vides.

Así, los turistas llegan a Cachi en busca de algo distinto. Ya sea tranquilidad, estar lejos de todo o disfrutar del encanto de un lugar que remonta a otra época.

Como llegar

Para llegar al pueblo se toma la ruta provincial 68 hasta Chicoana y después acceder a la ruta provincial 33 que recorre la quebrada de Escoipe para internarse luego en la Cuesta del Obispo. Aquí, el punto más alto se encuentra en Piedra del Molino con 3.348 metros sobre el nivel del mar. Más allá se atraviesa la recta del TinTin cuando se cruza el Parque Nacional Los Cardones.

Finalmente, después de tres horas de viaje en auto se llega al poblado enla ladera del río Calchaquí.

Distancia

157 km desde Salta Capital.

Altura

Su altitud es de 2531 msnm.

Fuente: Viajando por Salta

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