Sexto día de la novena a la Virgen de Urkupiña

Madre de la integración americana.



Madre de la integración americana.





INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven! Espíritu Santo, Ven!,

Por medio de la poderosa intercesión

del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, Ven!

(DECIR TRES VECES)


Rezar el Pésame

Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido.

Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí, pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Tu.

Antes querría haber muerto que haberte ofendido;

y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.


ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. Yo, pecador, animado con tal confianza, acudo a vos oh Madre, Virgen de las vírgenes: a vos vengo, delante de vos me presento gimiendo. No queráis, oh Madre del Verbo, despreciar mis palabras; antes bien, oídlas benignamente y cumplidlas. Amén


DÍA SEXTO

PEDIMOS POR LOS FIELES DIFUNTOS

Oh, Madre de Redención!

cáliz de amor! llévanos al Salvador,

misterio de alegría en el corazón

y en el que palpita la alabanza al Padre Creador.

Haz que la esperanza inunde nuestra alma,

pues es nuestro Dios, escudo de Salvación,

quien es nuestra protección

ya que con Su Sangre nos cubrió

y nos enseñó lo que es el verdadero amor.

Amén.

Rezar un Padrenuestro, Ave María y Gloria.

(pedir la gracia que se necesita)


ORACIÓN FINAL

¡Oh Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, si es para bien nuestro y beneficio de nuestra alma, concédenos las gracias que te pedimos en esta novena. Amen

Luego Realizar la Oración de la Virgen


ORACIÓN A LA VIRGEN DE URKUPIÑA

¡Oh, María! ¡Madre admirable! a tus pies venimos para meditar tus virtudes y celebrar tus alabanzas. Tú serás el objeto ideal de nuestra contemplación; tú el centro y pábulo de nuestro sentimiento, tú el imán de nuestros deseos, muéstrate, pues, tan bella, tan perfecta como eres, a través del grosero velo de nuestra carne; disipa la niebla de nuestro entendimiento para que te conozcamos con nítida claridad; reanima las fuerzas perdidas del corazón para así amarte como bien lo mereces; subyuga la voluntad rebelde y pervertida a los santos mandatos de tu Divino Hijo. Así esperamos, Madre, no obstante nuestra gran debilidad y miseria; no permitirás que un alma y un corazón que desde hoy se te consagra de veras, permanezca indigno de ti y fuera de la Ley y el amor de tu Hijo. Así mismo, esperamos que al crecer nuestra gratitud, crezca también el número de tus devotos practicando más y más tu culto de veneración y propagando la devoción a tu Asunción Gloriosa

AMEN


HIMNO A NUESTRA SEÑORA DE URKUPIÑA

Virgen de Urkupiña

Recibe mi ofrenda

Es la voz del alma

Que llora y canta


Rayo de esperanza

Vénganos tu lumbre

Signo de bonanza

De paz y de amor


¿Cómo no mirarte?

¿Cómo no implorarte?

Sabiendo; María

Que eres mi madre


Somos peregrinos

De lejanas tierras

Llegamos cargados

De hondas penas


Reina de los valles

Deliquio de añores

Vénganos tu reino

de placida paz


Antes de dejarte

Queremos decirte:

?¡Vive con Nosotros

Por siempre jamás?!?


Bendícenos madre;

Oye nuestros loores

Báñanos de gracia

en vida y muerte.


Ave Maria Purisima

Sin pecado Concebida


?


Esta nota habla de:

Más de Buenas noticias