Salta recuerda hoy a Don Juan Balderrama quien cumpliría 93 años
"A orillitas del canal, cuando llega la mañana, sale cantando la noche, desde lo de Balderrama"
El 11 de Junio de 1933 nacía en Salta, Juan Balderrama, uno de los creadores del famoso boliche Balderrama, quien lo había iniciado junto a sus hermanos Celestino y Daría.
Juan Balderrama fue el alma de la peña que trascendió fronteras, inmortalizada en la famosa zamba "Balderrama" con letra de Manuel J. Castilla y música del "Cuchi" Leguizamón, interpretada magistralmente por Mercedes Sosa.
El Boliche Balderrama nació en un barrio popular de Salta, primero en San Martín e Ituzaingó, y luego se trasladó a la célebre esquina de San Martín y Esteco, su ubicación actual. Este lugar, sin necesidad de legitimaciones religiosas, se convirtió en un templo gracias a la gente que eligió creer en su misticismo y en la magia que emanaba de su música y su ambiente.
Juan Balderrama trabajó incansablemente en la construcción de este mito cultural, y hoy, 12 años después de su partida, se recuerda su legado junto al de sus hermanos Darío y Celestino, quienes fueron sus compañeros inseparables en este sueño. Con el fallecimiento de Don Juan, se extinguió la generación que impulsó con mayor fuerza este emprendimiento cultural y comercial.
Sin embargo, es seguro afirmar que el Boliche Balderrama no se apagará jamás. Gracias a la visión y dedicación de Don Juan, el boliche se convirtió en patrimonio de los salteños y en una postal de presentación de la provincia ante el mundo.
Hijo de Antonio Balderrama y Remigia Zurita, Juan continuó con la picantería que sus padres iniciaron a mediados del siglo pasado, transformándola junto a sus hermanos en el "templo del folclore argentino". Este espacio inspiró a innumerables artistas, incluyendo a Manuel J. Castilla y Gustavo "Cuchi" Leguizamón, quienes le dedicaron la inmortal zamba que comienza con los versos: "A orillitas del canal, cuando llega la mañana, sale cantando la noche, desde lo de Balderrama...".
Hoy en día, el Boliche Balderrama mantiene su esencia intacta y es una visita obligada para los turistas que llegan a Salta, convirtiéndose en un ícono cultural y turístico donde se puede disfrutar de espectáculos folclóricos todas las noches.


