Día de San Sebastián: la oración para pedir protección y bendición
Conoce cómo fue la vida de San Sebastián, un santo reconocido por la Iglesia católica que se recuerda cada 20 de enero.
Décadas atrás, las personas acostumbraban a bautizar a sus hijos con el nombre del santo del día de su nacimiento. Para ello, consultaban al calendario y elegían entre las opciones del santoral de la Iglesia católica.
A pesar de que es una práctica cada vez menos frecuente, la comunidad cristina continúa conmemorando a estos santos y personasbeatificada por el Papa, como a San Sebastián que se recuerda cada 20 de enero.
San Sebastián fue un soldado del Imperio Romano conocido por su firme fe cristiana. A pesar de ser parte del ejército del emperador, eligió servir a Cristo por encima de su lealtad militar. Esta decisión lo llevó a convertirse en un símbolo de resistencia y devoción religiosa.
Su martirio ocurrió en Roma, donde fue condenado a ser acribillado a flechas. Sin embargo, sorprendentemente, logró sobrevivir a este brutal castigo, lo que fortaleció su testimonio de fe ante los demás. Su valentía y determinación lo convirtieron en un ejemplo para los cristianos de su tiempo.
Finalmente, al regresar para dar testimonio de su fe, San Sebastián fue azotado hasta la muerte. Su sacrificio y su inquebrantable creencia en Cristo lo han convertido en un santo venerado en la tradición cristiana, simbolizando la lucha por la fe y la resistencia ante la persecución.
Para las personas que rendan homenaje esta religión, una buena forma de conmemorar a este santo es siguiendo su ejemplo de devoción a Dios y de ayuda a los que más lo necesitan.
Oración
Glorioso san Sebastián
que alcanzaste de Dios tanta fe y caridad,
que llegaste a sacrificar tu vida
por obedecer a Dios
y socorrer fielmente
a tus hermanos cristianos.
Ahora que vives junto
a Dios escucha las plegarias y súplicas
de los que te invocan con gratitud, fe y devoción,
y acuden a ti desde los campos,
pueblos y ciudades. Mártir de Cristo,
alcánzanos de Dios que,
confesando nuestra fe,
acojamos el Reino anunciado por Jesucristo
con verdadero espíritu de penitencia y vivamos como hijos de Dios.
Que nuestros hogares sean verdaderos templos de amor
en donde florezca la santidad, reinen el bienestar, la alegría y la paz.
Que en nuestro trabajo reinen la justicia y la concordia.
Líbranos de todo egoísmo y maldad para que, fraternalmente unidos,
vivamos en esta hermosa tierra que Dios nos ha dado
de acuerdo con los valores del Reino:
especialmente la verdad, la justicia y el amor.
San Sebastián mártir glorioso, lleva nuestros ruegos ante Dios
y concédenos tu especial intercesión
para que podamos obtener lo que aquí pedimos:
(Hacer tu Petición)
San Sebastián, atiende nuestras plegarias,
ayúdanos a conseguir lo que solicitamos y danos fuerza y confianza,
para que siguiendo tu ejemplo de fe, esperanza y caridad
podamos alcanzar la vida eterna
que Jesús promete a los que perseveran hasta el fin
y para que bajo la protección de María,
nuestra Madre, lleguemos a Él,
fuente de eterna felicidad.
Amén.



