La emotiva historia de Ricardo Montaner cuando de chico vivió en Salta
Cuando el cantautor venezolano tenía apenas 11 años vivió en la localidad de San José de Metán por un tiempo. Allí comenzó una historia de amor que todavía recuerda.
Ricardo Montaner atraviesa más de cuatro décadas de la música latina. Con una carrera marcada por baladas que se volvieron clásicos y millones de discos vendidos, el cantante argentino-venezolano se consolidó como una de las voces más reconocidas del pop romántico en español.
Por estos días volvió a los escenarios con una gira despedida que repasa sus más de 40 años de trayectoria. El tour comenzó en Argentina con una fuerte respuesta del público y varios conciertos con entradas agotadas en Buenos Aires, marcando así su regreso tras un tiempo alejado de las giras internacionales.
Pero detrás de la figura mundial que hoy llena estadios hay una historia poco conocida que conecta directamente con Salta.
Cuando era chico, Montaner pasó una etapa de su vida en Metán. Tenía alrededor de 11 años cuando llegó al sur salteño junto a su familia.
Según distintos relatos, se instalaron allí por motivos laborales de su padre y se alojaron en un hospedaje ubicado en la primera cuadra de la calle San Martín. El cantante permaneció varios meses en la ciudad antes de que la familia continuara su camino hacia Venezuela.
Aunque fue un período breve, el propio artista recordó en distintas oportunidades que esa etapa quedó marcada en su memoria.
El primer amor salteño que nunca olvidó
Durante su paso por Metán ocurrió una anécdota que el cantante suele mencionar cuando habla de su infancia: su primer amor.
Montaner contó que se enamoró perdidamente de una chica llamada Verónica, que practicaba ballet y vivía frente a la plaza. Con el paso del tiempo, esa historia despertó curiosidad en la ciudad hasta que el medio El Vocero logró dar con la protagonista de aquel recuerdo.
Se trata de Verónica Marinelli, quien confirmó la historia y relató cómo fue compartir la escuela con el artista.
"Fuimos compañeros de escuela. Me acuerdo poco de él porque, como dice, no le hice caso. Recuerdo que vivía en un hotel de Toledo en la calle San Martín con sus padres por trabajo", contó Marinelli al medio local.
También recordó que ella estudiaba danzas clásicas y que su familia vivía frente a la plaza central, un dato que coincide con el relato que el propio Montaner mencionó años atrás en televisión.
"Quisiera verlo y darle un abrazo, nada más que eso. Él tiene razón, no le di bolilla", dijo entre risas.
Con el paso del tiempo, el artista volvió a la ciudad. En 2010 pasó nuevamente por Metán, recorrió la cuadra donde había vivido de chico y almorzó en un restaurante ubicado en la esquina de San Martín y Arenales, donde recordó anécdotas de aquella etapa.
Cada vez que tiene oportunidad, Montaner vuelve a mencionar ese capítulo de su vida. Un recuerdo que conecta a una estrella internacional con un rincón del sur salteño y con una historia de adolescencia que, según él mismo contó, nunca pudo olvidar.



